Imprimir página

Treixadura

Distinguida, armoniosa, completa, la Treixadura es la variedad blanca reina del viñedo del Ribeiro, es perfecta para la zona expresando en ella todo su potencial. En progresiva implantación está desplazando a otras variedades menos apropiadas para esta zona; resulta insustituible en la Comarca del Ribeiro y ha sido la principal responsable de que nuestros vinos alcanzaran su mítica fama.

Es una variedad de brotación y maduración tardía y por lo tanto sensible a la altitud, por lo que a medida que se asciende por las laderas y descienden las temperaturas, disminuyen las posibilidades de que complete adecuadamente su maduración, predominando su cultivo en valles y laderas bien orientadas. Presenta fuerte vigor y fertilidad media y su producción es de 12 a 15 Tn/Ha de excelente potencial cualitativo. Es poco resistente a la sequía y necesita de terrenos cálidos. Tiene sensibilidad media al oidio y al mildiu y es sensible a la Botrytis cinerea y exColoriosis.

Características

Racimo

Tamaño Mediano
Compacidad Compacto
Longitud pedicular Muy corto

Baya

Tamaño Mediana
Uniformidad tamaño Uniforme
Color epidermis Verde amarilla
Forma del perfil Elíptica corta
Separación pedicelo Difícil
Grosor piel Gruesa
Pigmentación pulpa Ausente o muy débil
Consistencia pulpa Ligeramente dura
Suculencia pulpa Jugosa
Sabores particulares Ninguno
Formación pepitas Presentes

Sarmiento

Color Marrón oscuro
Relieve superficie Lisa

Más información

Los vinos que produce son aromáticos, finos y elegantes, con recuerdos a frutas, delicadas notas florales y toques balsámicos. Alcanzan fácilmente los 12 – 13.5 º alcohólicos, que se compensan con su acidez total entre 5.5 y 7 gramos por litro expresada en ácido tartárico, lo que hace que resulten frescos, equilibrados, sabrosos y untuosos.

Se pueden encontrar monovarietales de Treixadura en el Ribeiro, pero la mayoría apuesta por la sabia mezcla de las distintas variedades autóctonas con predominio de la Treixadura, lo que enriquece y hace única esta comarca, consiguiendo vinos armónicos y equilibrados desde el viñedo, vinos diferentes, singulares y únicos.

Estos vinos en los que predomina la Treixadura suelen tener una buena y positiva evolución por lo menos hasta 2 años de la vendimia.